Entrenamiento en habilidades sociales
Las habilidades sociales no hacen referencia a un rasgo de la personalidad sino a un conjunto de conductas concretas en situaciones sociales particulares, que pueden ser aprendidas.
En las distintas definiciones de habilidades sociales te incluyen tres dimensiones:
Dimensión conductual: capacidades de actuación aprendidas que se manifiestan en situaciones de interacción social. Se orientan a determinados objetos (o refuerzos) procedentes del ambiente (refuerzo social o material) y personales (autorrefuerzo, autoestima...).
Dimensión cognitiva: serían aquellos elementos internos que influyen en la competencia social como expectativas, evaluación de resultados, atribuciones de causalidad, etc.
Dimensión situacional: determinadas por el contexto y la situación específica.
Características de una conducta social habilidosa, según Alberti (1977):
✔︎ Lo habilidoso es una característica de la conducta, no de la persona.
✔︎ Son específicas a la persona y a la situación, no universales.
✔︎ Se deben considerar dentro del contexto socio-cultural del sujeto.
✔︎ Están basadas en la capacidad de escoger libremente.
✔︎ Suponen un tipo de conductas socialmente efectivas, no dañinas.
Y además deben perseguir tres objetivos:
✎ Alcanzar una meta.
✎ Fomentar una relación positiva con la otra persona.
✎ Mantener su autosatisfacción.
El entrenamiento en habilidades sociales es un procedimiento multicomponente en el que se adquieren o facilitan la emisión de conductas sociales habilidosas, tiene tres fases:
♣︎ Fase educativa: al principio se expone el modelo explicativo, en cada sesión, se presenta la habilidad social específica que se entrenará, así como su importancia.
♣︎ Entrenamiento y puesta en práctica en el contexto terapéutico: instrucciones, modelado, ensayo de conducta, reforzamiento positivo, feedback.
♣︎ Práctica en contextos naturales: tareas para casa, para generalizar y mantener logros.

